Ulrike Göpel – Médico Especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología
El cartílago articular puede dañarse por una lesión puntual, por el esfuerzo acumulado a lo largo del tiempo o por un proceso de desgaste progresivo. A diferencia de otros tejidos, el cartílago tiene una capacidad muy limitada para regenerarse por sí solo. Por eso existen técnicas regenerativas específicas que ayudan a restaurar la función de la articulación y a reducir el dolor.
El desgaste del cartílago articular es una de las causas más frecuentes de dolor crónico en las articulaciones. Como alternativa a los tratamientos convencionales, ofrecemos terapias regenerativas modernas que estimulan la capacidad de autocuración del organismo y alivian el dolor de forma duradera.
El ácido hialurónico es un componente natural del líquido sinovial y actúa como lubricante y amortiguador en la articulación. Mediante inyecciones dirigidas directamente en la articulación afectada, se mejora la viscosidad del líquido sinovial, se reduce la fricción y se alivian los dolores articulares, frenando así la progresión del desgaste.
En la terapia con plasma, se extrae una pequeña cantidad de sangre del propio paciente, que posteriormente se procesa mediante centrifugación para obtener plasma rico en factores de crecimiento. Este plasma concentrado se inyecta en la articulación afectada, donde estimula la regeneración del tejido cartilaginoso, reduce la inflamación y favorece la curación natural.